Arti Friedel: “Me siento maravillosa después de haber ayudado usando mis manos”

Arti Friedel llego al país para participar de las jornadas de voluntariado del evento “Las mujeres construyen”, y así poder ayudar a cumplir el sueño de la casa propia a María, Ilda, Angélica y Delia.

Fueron 5 días de arduo trabajo removiendo escombros, preparando mezclas y acomodando ladrillos, pero lo más lindo de todo esto fue compartir esta experiencia en compañía de su hija Jessica. “Fue la que insistió y me motivó a venir”, expresó.

“Me siento maravillosa porque después de haber ayudado usando mis manos me siento mucho mejor que al haber firmado un cheque”, indicó Arti, quien ha trabajado como voluntaria con otras organizaciones pero es la primera vez que lo hacía con Hábitat para la Humanidad en Paraguay.

El hecho de que hayan venido a Paraguay se lo debe a su hija, quien realizó trabajos de voluntariado en Honduras, y fue ahí donde se dio cuenta que lo realizado fue muy valioso, entonces se lo propuso a su mamá y así poder hacerlo juntas.

Su hija acaba de terminar la universidad y al volver desea realizar un postgrado, entonces aprovechando aún el tiempo que se quedaba, se lo propuso de modo a tener una experiencia de madre e hija.

 

EXPERIENCIA GRATIFICANTE

Arti y su hija están muy contentas con las tareas realizadas aquí, es más indicaron que les gustaría volver.

Además aprovecharon el espacio para brindar un mensaje especial a todas las personas que deseen donar su tiempo y vivir una experiencia realmente increíble.

“Yo como voluntaria les diría que se animen a salir de la zona de confort, que no se queden con la idea o en una caja mental, deben de salir y ver que existen muchas formas de vivir. Esta es una experiencia muy gratificante”.